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 Hemos llegado a cotas en las cuales la etiqueta que han impuesto de “consumidor” es una mera estadística, un mero estudio sociológico de como engañar a la población mundial, sin que absolutamente nadie, alce la voz en defensa de lo mas elemental del ser humano, la salud.

 Todos los estudios acerca de como actuá sobre el organismo tal o cual alimento, es dirigido por los fabricantes de tal producto, que en su mayoría, por no decir todos, alcanzan con sus tentáculos a la industria farmacéutica, tejiendo una red siniestra de compañerismo canalla y asesino, llevando la manipulación y tergiversación de los resultados de los análisis.

 Todo aquel, que opta por seguir estudios científicos ajenos de asociaciones gubernamentales o que dañen a la industria del producto, son perseguidos, silenciados y amenazados para que no publiquen sus resultados.

 Pero esto no es de ahora, son muchas decenas de años en que nuestra salud les importa una mierda, y solo buscan su pingüe beneficio canalla.

 Su dogma es la eugenesia por cualquier camino, es enfermar a la población, incluso matarla, porque ellos tendrán “su” medicina para tal o cual enfermedad horrible que te haya generado el consumir sus alimentos.

 No les importa nada, salvo que tú, pobre mortal, consumas sus alimentos prefabricados, sus cosméticos químicos y te mantengas pendiente de la televisión para así, ellos, te vayan metiendo mas mierda en el cerebro, para que les consumas mas.

¿Como se fabrica un milagro?

 Bien, vayamos al tema que nos ocupa, y que no es otro que contar la historia según les conviene a ellos.

 Se trata de sus “beneficios” de la soja.

 Durante años, en todos los medios de comunicación, te cuentan los innumerables beneficios que reporta el beber la leche de soja, así como sus productos fermentados: Miso, Tempeh, Salsa y Natto.

   La industria de la soja no puede excusarse ya que sabe que la soja es patógena desde hace decenas de años. Por ejemplo, sabe que la soja contiene agentes bociógenos desde hace más de 60 años”. <Alfredo Embid>

   “Es irresponsable que los fabricantes de fórmulas de soja continúen arriesgando las tiroides de los bebés con su negativa a eliminar las isoflavonas de sus productos. Es absolutamente irresponsable y un signo de corrupción moral anunciar los beneficios anticancerígenos de la soja sin hacer mención alguna de que existen otros riesgos para la salud”. <Soy Online Services>

 Programas de televisión, revistas de todo tipo y radios, año tras año y día tras día, te inundan de información acerca de como mejoraremos nuestra salud bebiendo tan rico manjar.

  Un estudio del uso histórico de la soja en Asia muestra que sólo fue usada por los pobres. Éstos, cuando no tenían nada que comer, consumían frijoles de soja pero preparándolos cuidadosamente para destruir antes todas sus toxinas”. <Alfredo Embid>

 Te ponen como ejemplo a la población asiática, de donde es originaria, para que veas su longevidad y lozanía, donde la consumen en grandes cantidades a diario.

Pero, ¿Son reales los beneficios de la soja?

 NO.

 Así de categórico.

 Pese a lo que a diario te inundan con informaciones positivas de este producto y lo  que beneficia a la población asiática que la consume, ésta, no es consumida ni de forma directa ni frecuente, sino en pequeñas cantidades y muy de vez en cuando y siempre, transformada en subproductos fermentados.

 Esto, por supuesto, la industria que trafica con tu salud, nunca te lo dirá, ya que acabaría con su imagen y sus ventas.

  Las fórmulas de leche de soja rara vez se usaban en Asia para alimentar a los niños. Ya en un escrito de 1930 el doctor Ra Guy, del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de Pekín (China), se dice que nunca se ha usado leche de soja para alimentar a los niños en Pekín. Esa fórmula no se hace en las casas sino que es vendida en las calles como una bebida caliente rica en proteínas siendo usualmente bebida por ancianos en vez de té. La leche de soja, aparte de ser dañina para los niños, es difícil de preparar”. <Alfredo Embid>

  Se ha comprobado que las fórmulas infantiles basadas en la soja pueden contener hasta 200 veces más manganeso que la leche de lactancia natural y como su exceso se acumula en los órganos internos, incluyendo el cerebro, podría producir daños”. <Alfredo Embid>

 Son varios los estudios que desde hace años, están empezando a salir a la luz pese a las amenazas a las que han sometido a sus autores para que éstos, no fueran publicados, para no mostrar la verdad.

   “La soja induce una marcada descalcificación, es deficitaria en hierro -lo que puede llevar a la anemia-,deficitaria en vitamina B12,deficitaria en tiamina o vitamina B1 -se han dado casos de bebés alimentados con fórmulas de soja con beriberi grave- y deficitaria en el aminoácido lisina”. <Alfredo Embid>

 Nombres como los de Alfredo Embid en 2005 (Coordinador de la Asociación de Medicinas Complementarias), el Dr. Ra Guy, en 1930 (Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de Pekín (China)), Drs. Sue Dibb y Mike Fitzpatrick, Dr. Theodore Kay (1988) de la Facultad de Medicina de la Universidad de Kyoto (Japón), Dr. Craig Dees (Laboratorio Nacional de Oak Ridge (California, EEUU)), Dr. William Helferich  (Universidad de Illinois (EEUU)), Daniel Sheehan (por entonces director del Programa Básico de Estrógenos de la División de Toxicología Genética y Reproductiva de la FDA) y a Daniel Doerge (que en ese momento ocupaba igualmente un alto cargo en la División de Toxicología Bioquímica de la FDA) en 1999, y tantos otros.

 Instituciones como las antes reseñadas o revistas especializadas empiezan a sacar a la Luz los estudios llevados a cabo por equipos dirigidos por notables doctores e investigadores, que desmontan y alertan sobre la autentica verdad sobre el consumo de este producto y sus derivados:

 -Su toxicidad por los nutrientes y sustancias que alteran nuestros equilibrios hormonales.

 La soja produce alteraciones alérgicas -especialmente en niños- y casos de alopecia. La proteína de soja se encuentra en el segundo lugar de la lista de alimentos que producen alergias y genera el 25% de las reacciones graves”. <Alfredo Embid>

 -La mayoría de la soja consumida, es transgénica.

 -Causa Alteraciones del Sistema Nervioso. Entre ellas un envejecimiento acelerado del cerebro.

 -Causa Alteraciones del Comportamiento. Como aumento de la ansiedad, del estrés, disminución de los comportamientos sociables, aumento del comportamiento agresivo y, paradójicamente, también del comportamiento de sumisión en animales alimentados con soja.

 -Causa Alteraciones del Sistema Inmunitario. La genisteína (una de las proteínas de la soja) tiene efecto inmuno-supresor y produce alteraciones atróficas del timo. La exposición a fitoestrógenos durante el embarazo y la lactancia se ha relacionado con la aparición de enfermedades auto-inmunes en los niños.

 -Causa Alteraciones Endocrinas. Los niños alimentados con fórmulas de soja tienen el doble de diabetes y alteraciones del tiroides.

 -Produce Aumento de Malformaciones en el Nacimiento. Como criptorquideas, hipospadias, espina bífida, piernas deformes o ausencia de algún órgano y abortos. 

  La potencial conexión entre el consumo de isoflavonas durante el embarazo, las alteraciones tiroideas y los defectos de nacimiento”.  <Universidad John Hopkins>

 

 -Produce Alteración del material genético. Se han descrito alteraciones de los mecanismos reparadores naturales de las aberraciones cromosómicas y otras alteraciones negativas del ADN.

  “El consumo de soja no sólo no previene el cáncer sino que puede fomentar los cánceres ginecológicos y tiroideos. Cáncer de páncreas, mayor tasa de cáncer y leucemia infantil, mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama, aumento de cánceres de la vulva, aumento del riesgo de cáncer en la glándula tiroides, aumento de la incidencia de hiperplasia endometrial (estadio precursor del cáncer de útero) y aumento del riesgo de cáncer en la glándula tiroides”. <Alfredo Embid>

  “las isoflavonas de la soja hace que se reproduzcan las células cancerosas de mama. Las mujeres no deben tomar productos derivados de la soja”. <Alfredo Embid>

Fuente: DiscoverySalud

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